Salto a pies juntos
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Salto a pies juntos

Golpes de hombro

Crossfit incluye el doble salto por debajo (1 salto, 2 vueltas de la cuerda) como un evento en sus competiciones. Sin embargo, muchas personas con problemas de rodilla y afecciones de espalda rehúyen este tipo de entrenamiento.  Esto es por una buena razón. Saltar sobre dos pies cientos y miles de veces seguidas es duro para las articulaciones y los tejidos blandos. La fuerza ejercida sobre las articulaciones de las rodillas y la espalda puede llegar a niveles poco saludables.
Me gusta animar a la gente a que incorpore el salto de cuerda como parte de su programa general de fitness.  Hay muchos beneficios en esta habilidad y ejercicio únicos. Menciono “habilidad” porque es una actividad que se aprende y que no todo el mundo puede hacer de inmediato como si pudiera correr.
Hay una curva de aprendizaje que tiene que tener lugar antes de que pueda obtener todos los beneficios de este entrenamiento. Algunas personas lo aprenden más rápido que otras. Sin embargo, no es tan difícil que todas las personas puedan aprender. Empieza despacio y practica el salto de cuerda un poco en cada entrenamiento. No te desanimes si no saltas como un profesional de inmediato. Sé paciente contigo mismo. Garantizo el éxito para todos los que saltan a la cuerda, (incluso sólo un minuto o dos) cada entrenamiento. Sugiero que el salto a la cuerda sea sólo una pequeña parte de su entrenamiento, no la totalidad. Este entrenamiento pliométrico le reportará grandes beneficios en cuanto a fuerza, resistencia y salud en general.

Patada de esquí en cuclillas

Entre los 18 y los 24 meses, los niños empiezan a aprender a saltar. Los padres ansiosos suelen preguntar cuándo deben esperar que su hijo salte con los dos pies fuera del suelo. La respuesta es sencilla: cada niño es diferente. Por supuesto, nosotros, como fisioterapeutas y expertos en desarrollo, nos preocuparemos si un niño sigue sin hacer intentos de saltar a los 2,5 o 3 años. Sin embargo, lo que los padres deben saber es que hay muchas razones por las que un niño puede retrasarse en un hito motor grueso concreto.
Por lo general, a los 6 meses de caminar de forma independiente y participar en juegos típicos (como subirse y bajarse de los muebles, subir y bajar las escaleras con ayuda y correr por diversas superficies), el niño habrá desarrollado la fuerza y el equilibrio necesarios para saltar sin caerse. Cuando empiece a saltar, es posible que se impulse con un solo pie y baje de un escalón bajo sin ayuda.    A los 2 años, lo más probable es que un niño con un desarrollo típico pueda saltar hacia delante unos 10 centímetros manteniendo el equilibrio, con ambos pies.    También debería ser capaz de doblar las rodillas, con los pies juntos, e impulsarse hacia arriba para intentar tocar algo en lo alto.

Saltar la cuerda de lado a lado

Saltar es un hito motor que requiere fuerza, equilibrio, coordinación, conciencia corporal y planificación motriz. Al practicar los saltos, debemos asegurarnos de exponer a nuestros hijos a diferentes entornos, ya que con los pies descalzos el niño puede interactuar con la textura única de la superficie del suelo.
Practicar sobre hierba suave, alfombras acolchadas, moqueta y madera dura. Cada superficie ofrece sus propios retos al niño cuando empieza a practicar el salto. Utiliza a otros niños como modelos, ya que el juego entre iguales es esencial para la adquisición de los hitos motrices. Los niños observan y aprenden de los demás.
Es importante no precipitarse en el desarrollo de las habilidades de cada niño. Los saltos se producen de forma escalonada, y los niños experimentan primero con el cambio de peso, el salto hacia abajo, el salto por encima, el salto hacia arriba, el salto en un pie y, por último, el salto alternado en una pierna y en una pierna doble, como en la rayuela. Todos los hitos se producen en un continuo y podemos ayudar a apoyar y animar a nuestros pequeños a medida que crecen y experimentan con nuevas actividades.

Arremetidas laterales

Un hito estándar en el desarrollo de los niños es aprender a saltar, y esto suele ocurrir a los 3 años. Algunos pueden desarrollar esta habilidad incluso antes de los 3 años y otros un poco más tarde. Aprenden a saltar a su propio ritmo. El 50% de los niños aprenden a saltar con los dos pies fuera del suelo cuando tienen 24 meses, y casi el 75% de los niños lo aprenden a los 27 meses.
Se trata de un hito del desarrollo motor que requiere equilibrio y fuerza con la conciencia del cuerpo y la planificación motriz. Es importante asegurarse de que mientras practican esta habilidad se exponen a diferentes entornos. Al hacerlo descalzo, el niño podrá interactuar con las diferentes y únicas texturas del suelo.
Es mejor empezar la práctica en superficies blandas como la hierba, las alfombras acolchadas, la moqueta, y luego empezar a hacerlas en la madera dura. De este modo, cada superficie supone un reto único para los niños. También puedes utilizar a otros niños como ejemplo, ya que el juego entre iguales es necesario para lograr este hito motriz. Los niños suelen observar y aprender de otros niños. Entonces, ¿cuándo empiezan a saltar los niños pequeños?

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