Placa tectonica de mexico
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Placa tectonica de mexico

Placa de cocos

México no es ajeno a la actividad sísmica. Situado justo en la cadena volcánica conocida como Anillo de Fuego, el país experimenta una media de más de 4.200 terremotos al año con una magnitud de 4,5 o más.
Los terremotos se producen en todo el mundo cuando dos placas se rozan, liberando repentinamente una ola de energía que provoca las ondas sísmicas que sentimos cuando el suelo tiembla. Pero este no fue necesariamente el caso durante el terremoto de Tehuantepec. Se produjo en la placa de Cocos y no en el límite con la placa de Norteamérica.
Al publicar su trabajo en Nature Geoscience, los investigadores utilizaron una combinación de datos geofísicos recogidos de un puñado de redes de observación en México. El país tiene muchos terremotos, pero el equipo quería saber qué era lo que diferenciaba a éste.
«Ocurrió porque cuando la placa entra y empieza a hundirse en la tierra se dobla», explicó Melgar. «Cada vez que se dobla algo es propenso a agrietarse. Este tipo de grietas las vemos en todo el mundo, pero no vemos que se propaguen por toda la placa tectónica».

Placa rivera

La placa de Rivera es una pequeña placa tectónica (una microplaca) situada frente a la costa occidental de México, justo al sur de la península de Baja California. Está limitada al noroeste por la elevación del Pacífico Oriental, al suroeste por la Falla de Transformación de Rivera, al sureste por una zona de deformación y al noreste por la Fosa de América Media y otra zona de deformación.
Se cree que la placa de Rivera se separó de la placa de Cocos, situada al sureste, hace unos 5-10 millones de años. La sismicidad y las imágenes de tomografía muestran que la placa de Rivera se sumerge a 40° por debajo de la región del antepaís y luego se sumerge a ~70° por debajo del Cinturón Volcánico Trans-Mexicano. La subducción de la Placa de Rivera bajo la Placa Norteamericana, en la Fosa Centroamericana, ha sido la causa de los terremotos más fuertes de la historia de México, incluyendo el mayor terremoto en México durante el siglo XX que ocurrió el 3 de junio de 1932 en el estado de Jalisco. El terremoto tuvo una magnitud de 8,2 y una réplica de magnitud 7,8, que causaron numerosas víctimas y daños.

Placas tectónicas de la ciudad de méxico

El país se asienta sobre tres de las mayores placas tectónicas de la Tierra: la placa Norteamericana, la placa de Cocos y la placa del Pacífico. Cada vez que estos trozos de corteza terrestre chocan entre sí, se producen terremotos. Como antiguo lecho de un lago, Ciudad de México también alberga un suelo blando que actúa esencialmente como amplificador de los temblores, haciendo que los terremotos más pequeños parezcan mucho más grandes.El viernes, un terremoto de 7,2 grados de magnitud sacudió Oaxaca, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. El epicentro fue la ciudad de Santiago Ixtayutla, pero los temblores se sintieron a 350 millas de distancia en la Ciudad de México. El temblor se produce sólo cinco meses después de que un terremoto de 7,1 grados de magnitud sacudiera la Ciudad de México, casi en el aniversario de un mortal terremoto de 8,1 grados de magnitud hace 33 años que mató a más de 9.500 personas. Aquel terremoto repetido resonó a lo largo del límite entre la placa de Cocos y la de Norteamérica, cuando la placa más meridional se deslizó por debajo de su vecina septentrional y se produjo a unos 5 kilómetros al noreste de la ciudad de Raboso.

Placa de rivera

Diego Melgar no trabaja, asesora, posee acciones ni recibe financiación de ninguna empresa u organización que pueda beneficiarse de este artículo, y no ha revelado ninguna afiliación relevante más allá de su nombramiento académico.
Las estructuras condenadas salpican muchos barrios, sus fachadas se desmoronan. Y después de que un terremoto a 225 millas de distancia en el estado de Oaxaca sacudiera de nuevo la capital el 16 de febrero de 2018, el alcalde de la ciudad dijo que los hospitales trataron a docenas de personas por ataques de pánico.
Los sismólogos, también, siguen estudiando el terremoto del 19 de septiembre, tratando de entender mejor lo que está sucediendo debajo de la Ciudad de México. Nuestro reciente artículo, publicado en marzo en Geophysical Research Letters, saca a la luz hallazgos críticos.
Después del dañino terremoto, analizamos los datos de la red nacional de sensores sismológicos, así como de las estaciones GPS de alta calidad de todo el país. En conjunto, estos instrumentos miden las sacudidas en todo México. Queríamos saber qué causó este terremoto de magnitud 7,1 y si una futura sacudida podría golpear aún más cerca de esta ciudad de 20 millones de habitantes.

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